¿Qué?

¿Por qué?

¿Cómo?

Círculo dorado-Simon Sinek

¿POR QUÉ?: propósito

¡Porque queremos servir, ayudar! y que nuestro trabajo trascienda para que a través de éste podamos ayudar a aquellos niños en condición de mayor vulnerabilidad. Somos una fundación – un equipo de personas convencidas de que el corazón es el motor de la vida de las personas. Con amor en el corazón todo tiene solución y “el corazón tiene razones que la razón desconoce”.

Nosotros queremos brindar/compartir nuestro conocimiento y nuestro corazón, basarnos en el servicio y llegar a cuántos corazones más podamos!

¿CÓMO?: el proceso

Somos una fundación, en la que propiciamos escenarios para compartir proyectos y programas de formación y acompañamiento, a través de los cuales buscamos contribuir al mundo haciéndolo un mejor lugar donde vivir, partiendo de nosotros a las comunidades donde servimos, porque creemos que la educación puede transformar vidas.

Trabajamos las diferentes dimensiones y procesos del ser humano y del desarrollo de los niños (cognitiva, comunicativa/lenguaje, sensorio motriz, artística); siempre resaltando la dimensión afectiva; descubriendo y respetando los ritmos individuales, las propias maneras de aprender, las diferentes inteligencias (matemática, artística, de conocimiento y de negociación), habilidades, dones, talentos y carismas en cada uno. Trabajamos a través de sesiones individuales y personalizadas, así como charlas y talleres grupales en los que la comprensión, la escucha, el diálogo y el abrazo son la base.

¡Trabajamos en equipo y nuestra mascota “El Oso Tiberio” hace parte fundamental de éste!

¿QUÉ?: el resultado

Acompañamos a niños y sus familias, instituciones de desarrollo infantil y educativas, así como a empresas, en su proceso de vida único e irrepetible, a descubrir e identificar sus fortalezas, así como obstáculos que quizás puedan estar obstruyendo el camino hacia la plenitud, el ser plenamente feliz o bien, su camino hacia su sueño como organización; y brindamos herramientas que les faciliten encontrar soluciones en ese camino. Dejamos una semilla sembrada en los corazones a través de la educación, para que creciendo dé el fruto de un mejor vivir; de niños sanos, crecen adultos sanos, y así mundo mejor.